Cómo agrandar los zapatos con una patata

La patata es la solución a las ampollas de los pies

¿Cuántas veces nos hemos comprado unos zapatos pensando que se darían de sí y dejarían de molestar? Muchas veces pasan días, incluso semanas en las que debemos «sufrir para presumir». La solución al sufrimiento nunca ha estado tan cerca, en nuestra propia cocina de hecho. Te enseñamos cómo agrandar los zapatos con una patata en tan sólo una noche.

Se conocen varios remedios para agrandar los zapatos y que dejen de molestar: frotar los zapatos con vinagre, meterlos con una bolsa de agua dentro en el congelador, con un secador… Lo más sencillo, cómodo y menos perjudicial incluso para los zapatos más delicados es usar una patata.

¿Cómo debemos usar la patata para agrandar la punta del zapato?

La humedad y la presión son claves para agrandar los zapatos. Alguno de los trucos que incluyen ambas características es introducir papel de periódico mojado dentro del zapato, aunque este método no es recomendable para los zapatos de piel.

Los zapatos de piel han de mantenerse lejos del agua y la humedad, por lo que no es una buena solución meter un pape mojado dentro de cada zapato. De la misma manera, tampoco es recomendable usar vinagre ya que es, igual que el agua, un líquido. La patata es perfecta para esta función porque, sí es verdad que contiene líquido, pero se mantiene dentro del tubérculo de manera que no perjudica el zapato.

Deberemos pelar la patata y envolverla en papel de periódico. Una vez esté envuelta podremos meter la patata dentro del zapato y presionar un poco hacia adentro. La patata, durante la noche, empezará a secarse y dar de sí el zapato, agrandando así la puntera. Además, el almidón eliminará los malos olores de los zapatos. Haciendo que queden más cómodos en poco tiempo y libres de olores.